Tiara de Amatistas - Casa Real de Suecia

Montada en oro y plata con amatistas de gran tamaño, y color excepcionalmente oscuro, rodeadas de diamantes. 

En realidad es una gargantilla que forma parte de un aderezo que perteneció a la Emperatriz Josefina de Francia.


La Emperatriz regalaría el conjunto a la Princesa Augusta Amalia de Baviera con motivo de la boda con su hijo, Eugenio de Beauharnais, Duque de Leuchtenberg.

Los Duques de Leuchtenberg darían el aderezo de amatistas a su hija Josefína, que contrajo matrimonio con el Rey Oscar II de Suecia.

La Reina Josefina y la Reina Luisa con el collar de amatistas

El juego constaba de una gargantilla, dos pulsera, un par de pendientes, un broche redondo y otro, tambien redondo, con una amatista colgante.



 Sería la Reina Silvia quien ordenó colocar el collar sobre un marco rígido para poder ser usado como tiara, y módifico los cierres de las pulseras, para unidas, usarlas como gargantillas.


La Reina Silvia lucirá la "nueva" tiara, acompañada de la gargantilla formada por las pulseras, en diferentes ocasiones, incluidas la gala de los premios Nobel en 1986.

La Reina Silvia con las amatistas



Detalle del peinado de la Reina Silvia con las amatistas

Después de la mayoría de edad de la Princesa Victoria, será quien en más ocasiones luzca la tiara de amatistas, aunque no todo el juego completo.



La Princesa Heredera de Suecia



La Princesa Victoria con la tiara de amatistas

Las amatistas pertenecen a la Fundación Bernadotte y han sido usadas también tanto por la Princesa Magdalena como por las hermanas del Rey Carlos Gustavo.

La Princesa Madeleine en los Nobel de 2012



La Princesa Desirée durante la boda de la Princesa Victoria


Detalle de la tiara




Tiara de Zafiros - Casa Real de Reino Unido

Realizada en zafiros y diamantes, fue originalmente una gargantilla de la Princesa Luisa María de Bélgica, hija primogenita del Rey Leopoldo II de los Belgas


La Princesa Luisa María, casada con el Príncipe Fernando de Saxe-Coburgo-Gotha, protagonizó un matrimonio desgraciado, dandose a una vida de lujos para escapar del autoritarismo de su esposo.
 
En 1897 escandalizó a la corte por abandonar a su marido, del que acabaría divorciandose ocho años después.

La Princesa Luisa arruinada, y habiendose involucrado en un escándalo de falsificación protagonizado por su amante, se vería obligada a vender las joyas que heredó de su madre, la Archiduquesa María Enriqueta de Austria.

La Príncesa Luisa María de Bélgica con los zafiros

En 1963 la gargantilla de zafiros de la Princesa Luisa María de Bélgica volvería a aparecer públicamente, cuando la Reina Isabel II la compra.

Reina Isabel II de Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte

La Reina haría que la gargantilla fuese montada como tiara, practicamente sin transformación alguna.

La Reina con la tiara y el juego de zafiros

La tiara fue el complemento perfecto para la gargantilla y los pendientes de zafiros que en 1947 le regalara su padre, el Rey Jorge VI.




La gargantilla, hecha en 1850, constaba de 18 zafiros rectangulares rodeados de diamantes. Aunque en 1952, para reducir su longitud, la Reina Isabel ordena que se le retiren cuatro zafiros (incluido el de mayor tamaño).


Con el zafiro de mayor tamaño, siete años después, se confecciona un colgante que suele añadir a la gargantilla, aunque también puede ser usado como broche.


Tiara de Oro - Casa Real de Noruega

La tiara fue un regalo del Rey Harald V a su esposa, la Reina Sonja, para conmemorar su sexagésimo cumpleaños en 1997


Es una inusual tiara formada por tiras de oro amarillo con pequeños diamantes incrustados en los espacios entre las láminas. 

Es de una gran versatilidad. el centro de la tiara tiene tres elementos intercambiables: una turmalina verde rodeado de diamantes, un elemento de oro con diamantes más grandes, o un topacio de color naranja.


La Reina Sonja con la tiara, collar y pendientes a juego
La primera ocasión que la Reina Sonja lució la tiara lo haría con el motivo central de topacios de color naranja. También usaría collar (exactamente igual a la tiara) y pendientes a juego.
 
La Reina con la tiara con topacios

La segunda versión de la tiara es con una gran turmalina verde rectangular en el centro. Este centro puede ser usado también como broche.



La tiara con la turmalina
Esta versión de la tiara también tiene collar (formado por tres turmalinas) y pendientes a juego.


Sonja de Noruega con la tiara con turmalinas

La Reina Sonja con el centro de turmalinas de la tiara como broche

La tercera versión de la tiara es con una pieza también de oro con diamantes algo más grandes que los del resto de la tiara.




La tiara en su versión de oro y diamantes




Tiara/Pulsera de Zafiro - Casa Gran Ducal de Luxemburgo

Es una pulsera articulada de diamantes, con un importante zafiro en el centro, que se puede convertir en tiara.


Fue un regalo de los aristócratas belgas a la entonces Princesa Josefina Carlota de Bélgica con motivo de su matrimonio con el Gran Duque de Luxemburgo.

S.A.R. la Gran Duquesa Josefina Carlota de Luxemburgo

La Gran Duquesa luciendo la tiara durante la visita de Estado de los Reyes de España

La Gran Duquesa de Luxemburgo y la Reina de España

El motivo central del brazalete, que contiene el zafiro, puede ser separado y lucirse como broche.

Como tiara también ha sido usada por las hijas de la Gran Duquesa, las Princesas Maria Astrid y Margarita, especialmente durante su juventud.


La Princesa Marie-Astrid de Luxemburgo

Princesa Margarita de Luxemburgo en la actulidad

Después del fallecimiento de la Gran Duquesa Josefína Carlota en 2005, sus hijos no debieron ponerse de acuerdo en la división de sus joyas personales, por lo que al año siguiente salieron a subasta en la sala Sotheby,

Joyas para se subastadas, a la derecha la tiara/pulsera de zafiro
Pese a ser joyas privadas, surgió el escándalo, y el Gran Duque Enrique las acabó comprando a sus hermanos. Algunas de ellas hoy son usadas por la actual Gran Duquesa, a otras se las ha perdido el rastro.

Tiara del Pavo Real - Casa Real de los Países Bajos

Creada en 1897 por el joyero real Schümann para la Reina Guillermina I, con piedras que habían pertenecido a la Reina Sofía, primera esposa de su padre, el Rey Guillermo III. 


La tiara está realizada con diamantes y rubíes, y originalmente era un bandeau de dos filas de diamantes donde se incrustaban los ornamentos.
El ornamento central, que recuerda la cola de un pavo real, puede separarse y utilizarse solo, ya sea como broche, colgante, etc.

Reina Guillermina I de los Países Bajos

El motivo de la creación de esta joya se debe a la llegada al trono de la Reina Guillermina I con solo 17 años, Por lo que se crea esta tiara debido a que las existentes en la Casa Real eran demasiado grandes y espectaculares para su joven edad.


Reina Juliana I de los Países Bajos

La Reina Guillermina abdicaría en su hija, Juliana I, en 1948. Y para la ceremonia de coronación luciría la tiara a modo de gargantilla.

La Reina Juliana en su coronación

La Reina Juliana I, también usaría la tiara al revés, a modo de bandeau.

Juliana con la tiara a modo de bandeau
A la muerte de la Reina Guillermina, en 1962, dejaría la tiara a su nieta, la Princesa Irene, quien después sería esposa del Duque de Parma

Motivo central de la tiara

La Princesa Irene con el motivo central
La Princesa usaría la tiara en múltiples ocasiones, pero tras su divorcio del Príncipe Carlos Hugo de Borbón-Parma, en 1981, la tiara dejó de ser vista.




Ningún miembro de la Familia Real de los Países Bajos había vuelto a lucir la tiara del "Pavo Real", sin que se supiera nada de su paradero, y con muchas especulaciones.

Tendrán que transcurrir 27 años para que la tiara vuelva a aparecer, y será la entonces Princesa Máxima quien la luzca durante la visita de Estado de los Reyes de Suecia a los Países Bajos en mayo de 2009.

La entonces Princesa Máxima con la tiara

Tras la reaparición de la tiara, también la Reina Beatriz I la lucirá en algunas ocasiones.

S.M. la Reina Beatriz I de los Países Bajos

La Reina Beatriz con la tiara en una foto oficial

Tras la abdicación de la Reina Beatriz en su hijo, el Rey Guillermo Alejandro, la tiara ha seguido siendo usada por la ya Reina Máxima.

La Reina Máxima con la tiara


S.M. la Reina Máxima de los Países Bajos

Tiara Princesa - Casa Real de España

Es una tiara de oro blanco, diamantes y perlas con una flor de lis central y ligeros roleos en forma de media luna, realizada por la madrileña joyería Ansorena.



La tiara "Princesa" que lleva 450 diamantes talla brillantes y cinco pares de perfectas perlas australianas, que fueron seleccionadas entre 3.000 perlas. 


La Reina Letizia en Copenhague

La tiara sería un regalo de Don Felipe a su esposa, la entonces Princesa Letizia, en 2006, con motivo de su segundo aniversario de matrimonio.


Desde que Doña Letizia recibiera esta tiara, tuvieron que pasar seis años hasta que la luciera en público, según se dice como gesto de austeridad por la situación económica de España en esos años.

Los Reyes de España en la gala con motivo del 75 cumpleaños de la Reina de Dinamarca

Es en Abril de 2015 cuando Doña Letizia lucirá por primera vez la diadema en su primer encuentro, ya como Reina, con la realeza europea en Dinamarca, con motivo de la celebración del 75 cumpleaños de la Reina Margarita II.

La Reina Letizia entre el Gran Duque de Luxemburgo y el Rey de los Belgas
 Curiosamente, si que había lucido la flor de lis, motivo central de la tiara, como broche en algunas galas en el Palacio Real.

La entonces Princesa con la flor de lis a modo de broche en la gala en honor de Nicolás Sarkozy


La Reina Letizia con el broche durante la gala en honor a la Presidenta de Chile