Tiara de la Cebada - Casa Real de Noruega

Pequeña tiara que representa hojas de cebada. Está realizada en diamantes y perlas.



Se trata de un regalo del anciano Rey Olav V de Noruega a su nieta, la Princesa Marta Luisa con motivo de su 18 cumpleaños.

Princesa Marta Luisa de Noruega

 La Princesa Marta Luisa ha usado está tiara en gran cantidad de ocasiones, aunque ha ido alternandola con otras cedidas por su madre, la Reina Sonja de Noruega.


Primer plano de la Princesa con la tiara y aderezo de calcedonias de la Reina Maud

La tiara parece ser que fué creada en la joyería Garrard de Londres, según unas versiones por encargo del Rey Olav, mientras otras versiones afirman que es una antigua tiara de la Reina Maud. Sin embargo su diseño parece moderno.


Marta Luisa de Noruega

La tiara ha sido lucida por la Princesa en algunas bodas reales como la de su hermano, el Príncipe Haakon Magnus de Noruega, o en la de los Príncipes Federico y Mary de Dinamarca.


Marta Luisa en la boda de su hermano Haakon Magnus

La Princesa también utilizo esta tiara en la cena previa a la boda de los Príncipes Guillermo y Estefanía de Luxemburgo y en la boda de los Príncipes Carlos Felipe y Sofía de Suecia.


La Princesa durante las celebraciones de la boda de Guillermo de Luxemburgo


La Princesa Marta Luisa y su esposo, Ari Behn

Collar/Tiara de Zafiros - Casa Principesca de Mónaco

Se trata de una gargantilla, convertible en tiara, realizada con siete grandes zafiros y diamantes talla brillante y talla baguette.


Esta joya pertenece a la Princesa Carolina de Mónaco desde su juventud, probablemente regalos de sus padres, los Príncipes Rainiero y Gracia de Mónaco.

Carolina de Mónaco

La Princesa ha usado la joya en multiples ocasiones y siempre como gargantilla.

S.A.S. la Princesa Carolina de Mónaco

No se trata de un juego completo, ya que ha ido alternandola con diferentes pendientes, unas veces de diamantes y otras de zafiros.

La Princesa Carolina con el collar de zafiros y pendientes a juego

En la gala que se celebraría la noche de la boda de su hermano, el Príncipe Alberto, la Princesa usaría por primera vez los zafiros a modo de tiara.

Carolina de Mónaco con la joya como tiara

Como es sabido la Princesa heredó dos importantes tiaras de su abuela la Princesa Carlota, lo que sorprendió que no usase ninguna de ellas en la gala de la boda de su hermano. 
El motivo era tan simple como que dichas tiaras se encontraban en aquel momento en Nueva York en la exposición organizada por la Fundación Grimaldi sobre la Princesa Gracia.

La Princesa Carolina y el Gran Duque Enrique de Luxemburgo

Tiara Art-Decó de Zafiros - Casa Gran Ducal de Luxemburgo

Es un diseño art decó realizado en diamantes y zafiros azules, articulada y desmontable, en la parte central luce un gran zafiro con forma de cabujón.


Era propiedad privada de la Gran Duquesa Josefina Carlota de Luxemburgo, nacida Princesa de Bélgica.

Josefina Carlota de Bélgica, Gran Duquesa de Luxemburgo

La Gran Duquesa también lució la tiara como gargantilla, debido a que es articulada.

 
Los Grandes Duques Juan y Josefina Carlota de Luxemburgo

Las tres piezas de la tiara pueden ser separadas, y lucirse de forma independiente como podemos comprobar en la siguiente foto, donde la Gran Duquesa luce la parte central como colgante de la tiara/collar del Congo, y una de las piezas laterales de la tiara como broche de la banda.


S.A.R. la Gran Duquesa con tres tiaras, la belga, la del Congo y la Art-Decó


Tras el fallecimiento de Josefina Carlota, sus hijos intentaron subastar sus joyas privadas, lo que provocó un escandalo en Luxemburgo. Para evitarlo, el Gran Duque Enrique compró las joyas a sus hermanos, por lo que en la actualidad son lucidas por la Gran Duquesa Mª Teresa.

Los Grandes Duques Enrique y María Teresa de Luxemburgo

La actual Gran Duquesa nunca ha lucido la joya como tiara, solo la ha llevado a modo de gargantilla en algunas ocasiones.

Los Grandes Duques de Luxemburgo durante su visita de Estado a Noruega

Tiara de Esmeraldas - Casa Real de los Paises Bajos

Realizada en 1896 por el joyero alemán Schürmann en Frankfurt para la Reina Guillermina I de los Paises Bajos.


Las esmeraldas de la tiara pertenecieron a la Princesa Guillermina de Prusia, esposa del Rey Guillermo I de Holanda, y por tanto bisabuela de la Reina Guillermina.

Guillermina de Prusia llevaría las esmeraldas a Holanda

   El diseño de la base son cintas de brillantes enrolladas que se alternan con las esmeraldas. En su origen llevaba tres esmeraldas en la parte superior, pero se eliminaron dos para convertirlas en pendientes.

La Reina Juliana con la tiara en su forma original
La tiara pasaría de la Reina Guillermina I a su hija, la Reina Juliana I, que debido a su original forma, llegaría a lucirla del revés.

La Reina Juliana con la tiara lucida del revés

La tiara se acompaña de un broche, gargantilla, un par de pulseras y un anillo, más los pendientes que se harían con las esmeraldas que se desmontaron de la tiara.

Juliana I de los Paises Bajos
La tiara fué vinculada por la Reina Juliana en los años 60 a la Fundación Orange-Nassau.
         
Princesa Margarita de los Paises Bajos

Princesa Irene de los Paises Bajos
Reina Beatriz I de los Paises Bajos
La Reina Beatriz le efectuaría una nueva modificación a la tiara, elevando las dos esmeraldas de los extremos sobre unas pequeñas estrellas de diamantes.

La Reina Beatriz con la tiara con su última reforma.
La tiara también sería lucida por la entonces Princesa Máxima, ya en su nueva versión, junto con los pendientes y la gargantilla a juego.

La entonces Princesa Máxima

 La primera vez que Máxima, ya como Reina, utilizaría la tiara sería en una cena en honor al Príncipe Alberto de Mónaco, en Junio de 2014.

La Reina Máxima de los Paises Bajos


        
Esta tiara también ha sido utilizada sustituyendo las esmeraldas por perlas


De esta forma ha sido lucida por la Reina Máxima, por la Princesa Margarita y por la Princesa Laurentien

Máxima de Holanda


Princesa Margarita de los Países Bajos
La Princesa Laurentien, esposa del Príncipe Constantino de Holanda


La tiara con las perlas sería cedida por la Reina Beatriz a Annemarie Gualthérie van Weezel, para su boda con el Príncipe Carlos Javier de Borbón-Parma, hijo de la Princesa Irene de Holanda.

AnneMarie el día de su boda, noviembre de 2010



Tiara de Margaritas de Turquesa - Casa Real de Dinamarca

Creada en el siglo XIX para la Princesa Margarita de Connaught, que más tarde casaría con el Príncipe Gustavo Adolfo de Suecia.


Originalmente era una pulsera con forma de guirnalda floral con margaritas, realizada en diamantes y turquesas, que con el tiempo sería adaptada como tiara.


Conjunto de turquesas

Forma parte de un conjunto de joyas de turquesas y diamantes, la mayoría de ellas regalos de boda a la Princesa Margarita con motivo de su boda.
La Princesa Ingrid en una sesión de apertura del parlamento de Suecia

La tiara de margaritas y el conjunto de turquesas sería heredado por la Princesa Ingrid, única hija de la Princesa Margarita.


La Princesa Ingrid de Suecia, más tarde Reina de Dinamarca

La tiara de margaritas también fué usada por otros miembros de la Familia Real Sueca, como la Princesa Marta (futura Princesa de Noruega), que la lució en la boda de su hermana Astrid, en su boda con el Príncipe Leopoldo de Bélgica, en 1926

La Reina Ingrid dejaría el conjunto de turquesas a su hija la Reina Margarita.

La Reina Margarita II de Dinamarca

Es interesante destacar que las dos turquesas más grandes del juego, que están montadas en sendos broches, y que la Reina Margarita ha lucido unidos como un colgante, pertenecieron a la Emperatriz Catalina II de Rusia

La Reina Margarita con las turquesas, como colgante las que pertenecieron a Catalina la Grande

La Reina Margarita también ha "prestado" en alguna ocasión la tiara de margaritas a alguna de sus sobrinas, como a la Princesa Nathalie de Sayn-Wittgenstein-Berleburg (hija de la Princesa Benedicta), o a la Princesa Theodora de Grecia (hija de la Princesa Ana María, Reina de Grecia).

Princesa Theodora de Grecia


Tiara de Saboya-Aosta - Casa Real de Bélgica

Esta tiara, hoy en poder de la Princesa Astrid de Bélgica, está vinculada con la Casa Real de Saboya-Aosta y la Casa Imperial y Real de Austria-Este. Es una tiara de diamantes que representa volutas, hojas y flores.



La tiara perteneció a la Princesa Ana de Orleáns, hija de los Duques de Guisa, que contraería matrimonio en 1927 con el Príncipe Amadeo de Saboya, III Duque de Aosta.



La Princesa Ana luciría en su juventud la tiara a modo de bandeau, más tarde la llevaría como tiara.

La Princesa Ana, Duquesa de Aosta

La tiara pasaría a manos de la hija mayor de los Duques de Aosta, la Princesa Margarita, que casaría en 1953 con el Archiduque Roberto de Austria-Este, segudo hijo de los Emperadores Carlos I y Zita de Austria.

La Princesa Margarita durante las galas de la boda de los Reyes Balduino y Fabiola

La diadema también fue usada, en calidad de prestamo, por la Princesa Beatriz de Italia en Atenas en 1962, en la gala previa a la boda de los Reyes Juan Carlos y Sofía.

La Princesa María Beatriz a la derecha de la imagen


El hijo mayor de Roberto y Margarita, el Archiduque Lorenz, contraería matrimonio con la Princesa Astrid de Bélgica, en 1984.


La Princesa Astrid de Bélgica

En 1996, al fallecimiento del Archiduque Roberto, Lorenz heredó el liderazgo de la rama menor de la Casa de Habsburgo-Lorena y los títulos de Duque de Módena, Archiduque de Austria-Este, Príncipe Imperial de Austria y Príncipe Real de Hungría y Bohemia.

La Princesa con la tiara y collar de esmeraldas de su suegra

La Princesa Astrid luce en la actualidad la tiara al ser consorte del Archiduque Lorenz, que también se le concedió el título de Príncipe de Bélgica en 1995, al igual que a los hijos de la pareja.

Astrid de Bélgica



La Princesa Astrid y el Archiduque Lorenz de Austria-Este